Crónicas |  Archivos anuales
Mother Superior
Mephisto (Barcelona), 17.junio.2005

Nuevamente la organización del Azkena Rock Festival hacía gala de su buen ojo importando otra banda perteneciente a lo más áureo del rock actual. Si hace unos meses los monstruos del blues apedreado se plantaban con tres horas de puro virtuosismo, la senda abierta por Gov't Mule servía de pista de aterrizaje para el autoproclamado Heavy Soul de Mother Superior.

Es decir, que de raíces negras y rock and roll de textura clásica va el tema. Dos bandas nacionales de solvencia manifiesta como los rocosos Soulbreaker Company y el desgarro R&B de Hash escudaban al trio americano como aperitivo al banquete que estos eruditos hacían presagiar.

Mother Superior es una banda retrógrada. Sí, pero bien entendida y sin alienarse de su tiempo. Sorprendieron con una crudeza muy superior a la registrada en sus plásticos, personalizando una amplificación totalmente actual que bien sabe tildar las ideas negroides que cuecen en sus pálidas cabezas. El trio conoce como satisfacer a los amantes del rock auténtico, aquel que llaman desde la frontera de los 60 y 70, y en ningún momento dejaron descansar a los presentes. Trallazo tras trallazo, golpeando continuamente con la impedancia eléctrica liderada por Jim Wilson, que tiene la versión bien aprendida de los maestros del R&B y aprovecha hasta la última gota de parafina que brota del bajo de Marcus Blake.

Da la impresión que los norteamericanos rentabilizan su música al máximo, sacando de la chistera estas conjugaciones cuasi metalicas enarboladas con la tradición americana mediante una sorprendente facilidad. Su puesta en escena y sus canciones lucen tan naturales que aparentan no requerir preparación alguna por sus ejecutantes, demostrando que estos portentos en nada necesitan al bueno de Henry Rollins, del cual fueron su banda de acompañamiento, aunque bien les valiera como medio para hacernos llegar sus elevadas capacidades.

No renunciaron a dejarnos una pequeña muestra de toda su trayectoria, aunque no cabe duda que el mayor triunfo lo obtendrían con las interpretaciones extraídas de aquella obra maestra, el nunca suficiente reivindicado álbum del 2002 que bautizaron como "Sin". Temas que fueron coreados con devoción, especialmente el que se ha convertido en su himno oficioso. Así "Jaded Little Princess" junto con las versiones de The Who ("My Generation") y Led Zeppelin ("Communication Breakdown") sembraron el culmen del entusiasmo. Y como regalo, un par de temas nuevos que contaban con el nivel acostumbrado más unos acentos funky no demasiado comunes hasta el momento y que apuntan un nuevo gran disco de la Madre.

Brillante actuación, a la altura de la categoría de estos señores. Un trio como los de antes, de los buenos y que aún maldigo la suerte que no les ha llevado al nivel de repercusión que su ciencia merece.

Thanatos -  22.06.2005
 
Créditos   |    Contacto   |    Colabora   |    Regístrate
© 1999-2007 WWW.RIFF-FANZINE.COM